






El escocés se repuso a un mal comienzo para superar al croata por 3-6, 6-4, 6-4 y 6-2 y tener al alcance de la mano la oportunidad de poner fin a la espera de 74 años de Gran Bretaña sin ganar un torneo del Grand Slam masculino.
Con este resultado, el quinto cabeza de serie se medirá con el ganador de la segunda semifinal, que se disputa el viernes entre el número uno del mundo, Roger Federer, y el francés Jo-Wilfried Tsonga, finalista del torneo en el 2008.
Esta será la segunda final de Grand Slam para el escocés de 22 años, que fue derrotado por Federer en el partido por el título del Abierto de Estados Unidos 2008.
"El (Cilic) mostró un coraje increíble (...) lo hizo muy duro para mí y luchó hasta el final", dijo Murray en una entrevista en la cancha.
"Nosotros tendremos más partidos grandes en el futuro", agregó.
Murray aumentó a 3-1 su registro ante Cilic, pero la última vez que se enfrentaron, en la cuarta ronda del Abierto de Estados Unidos el año pasado, el croata se impuso en tres sets.

Tiene 21 años y a pesar de su juventud, sus 198 centímetros de altura y su juego hacen que no pase para nadie desapercibido. Curiosamente, a destacar de Cilic es que en altura y peso, es igual que Del Potro -al que ganó para acceder a cuartos-, y encima los dos juegan al ataque. Nadie duda de que este croata de origen bosnio, es un 'Top-Ten' en potencia, posición en la que saldrá una vez acabe su participación en Melboune Park. De momento, ya está en semifinales, donde se jugará un billete ante Andy Murray al que machacó en los octavos del US Open.
El croata Marin Cilic (14) se impuso al estadounidense Andy Roddick (7) por un marcador global de 7-5, 6-3, 3-6, 2-6 y 6-3 tras tres horas y cuarenta y nueve minutos de juego en el choque que cerró la jornada diurna en una barratoda Rod Laver Arena que disfrutó con el espectáculo ofrecido por estos dos cañoneros. Y es que el choque tuvo tensión y alternativas desde el principio. A pesar de tomar la iniciativa con el servicio, ambos tenistas supieron defenderse al resto y gozar de opciones de break. El primer set tendría que decidirse en el tie-break, pero antes, Roddick desaprovechó una bola de set en el décimo juego al resto y Cilic sirvió para ganar la manga en el duodécimo. El tenis hizo justicia, el set se resolvió en la muerte súbita y ésta fue para el croata. Saltaron entonces las alarmas porque A'Rod llamó al 'fisio' de la ATP y le dijo que su hombro no estaba bien; tras un pequeño tratamiento en pista, el 'cañonero de Nebraska' volvió al tapete y pudo continuar sin problemas. El estadounidense pareció que podía equilibrar la contienda al romper el saque de Cilic, que sin embargo no se arrugó, esperó su momento y volteó el marcador antes de hacerse con suficiencia con el segundo set.
Roddick no tiró la toalla y apoyado por una grada que quería ver más tenis, logró prolongar el partido. De nuevo rompió el saque de Cilic en los primeros compases del tercer set, aunque en esta ocasión sí que pudo administrar la renta gracias a una exhibición de servicios. Más memorable fue lo de la cuarta manga, donde al croata se le notaron excesivamente los nervios (canguelo, podría llamarse) y Roddick gustó y se gustó; sólo una tímida reacción del croata, permitida por otra parte por un Roddick que se veía con el parcial ganado, impidió que el balcánico encajara un 'rosco'. Lo que no pudo evitar el croata es jugarse el pase a semifinales en el quinto set.
Pero fue ahí, en la manga definitiva, donde Cilic demostró su madurez. El croata rompió el saque de Roddick en el cuarto juego merced a un buen juego desde el fondo de la pista y a partir de entonces hizo una defensa numantina de su renta. No le tembló el pulso a la hora de cerrar el partido en el noveno juego antes de llegar a las cuatro horas de encuentro. Se arrodilló en el tapete, se tumbó mirando al cielo y fue entonces cuando se dio cuenta lo que había conseguido: el billete para las semifinales del Open de Australia.
Esta victoria supone un paso hacia adelante para Marin. No sólo por lograr el billete para las semis en Melbourne, donde ahora tendrá que jugar ante Andy Murray, sino por alcanzar esta ronda por primera vez en un Grand Slam desde que debutara en el circuito hace cinco años. Como júnior, Cilic ganó Roland Garros, pero tenía una cuenta con el tapete aussie, donde nunca había conseguido superar la barrera de cuartos. Ahora, de la mano de Bob Brett, ex entrenador de Boris Becker o su compatriota Goran Ivanisevic, Cilic es un rival verdaderamente peligroso...
De hecho, yo me decantó por él como ganador del Open de Australia. Suerte, Cilic.

"Fue una gran batalla mental en la cancha. El tuvo algunas oportunidades al inicio. Yo jugué bien cuando tenía que hacerlo", dijo Cilic a periodistas.
Wawrinka, tercer preclasificado y medallista de oro olímpico en dobles con Roger Federer en los Juegos Olímpicos de Pekín, quebró el potente servicio de Cilic en el octavo juego del primer set para lograr una ventaja de 5-3, pero el croata de 21 años, quebró inmediatamente después el servicio de su oponente con una serie de poderosos derechazos para luego igualar en cinco, emocionando a un estadio repleto que animaba principalmente al campeón defensor. Wawrinka la verdad es que se quejo bastante de las decisiones del juez de silla a lo largo del partido, al que se notó un pelín crispado, ¿sera por su futura paternidad?
Cilic ganó el "tiebreak" del primer set por 7-2.
En "los dos 'tiebreaks' (...) era importante para mí ganar el primero para obtener la ventaja mental ya que tuvo muchos peloteos, tuvo muchas corridas, y el partido duró casi tres horas", señaló Cilic.
Wawrinka, quien debió tratarse el cuello por agarrotamiento en el primer set, salvó dos puntos de quiebre en el octavo game del segundo parcial. Ya durante la disputa del segundo tiebreak, el suizo se mostro muy erratico con su revés para poner la muerte subita (6-3) ventaja que Cilic aprovecho para volver a ganar el "tiebreak", y de esta manera adjudicarse su segundo título en la India.
"Por supuesto que es difícil perder un partido en dos 'tiebreaks'", expresó Wawrinka, quien juega en Sidney la próxima semana.
"Marin fue mejor y merecía ganar. Dos 'tiebreaks' es muy reñido, espero poder vencerlo la próxima vez", añadió Stan.