Como si fuera Don Pelayo, Rafa Nadal busca volver a llevarse el entorchado parisino después de la prematura eliminación del pasado a manos del sueco Robin Soderling. La victoria puede traer de la mano el liderato del ranking atp si Roger Federer no consigue superar la ronda de cuartos de final. Sí mitico es el segundo Gran Slam de la temporada, igual lo es la ciudad donde se celebra. París considerada la capital del mundo durante cientos de años, es también uno de los epicentros del mundo del tenis porque tiene la suerte de organizar una de las cuatro coranas además de un Master 1000 en el mes de noviembre. Bonita donde las alla, París además de ser la ciudad del amor, también podría ser denominada como la ciudad del tenis. Pero este año, la historia puede ser bien diferente. Federer no es el mismo que años anteriores y solamente se ha impuesto en el Open de Australia y ha llegado a la final de Madrid, muy poco para el curriculum del suizo, sí a esto le acompañamos de una lista de derrotas y resultados decepcionantes, las espectativas no son precisamente muy alagueñas. En el caso de Rafa, el mallorquín llega con la moral por las nubes después de cosechar las victorias en Montecarlo y Roma, y de vapulear a Federer en Madrid. Pero no solo estos dos hombres pueden optar a la victoria final, no debemos de descartar a Soderling después de su magnífica actuación en 2009 y a los españoles que se adaptan perfectamente a la pista francesa. Algunos candidatos pueden ser Ferrer o Ferrero, el primero ha estado cerca de conseguirlo en alguna ocasión, y el segundo ya tiene títulos en su vitrina. Tampoco debemos olvidarnos de Verdasco que tendrá el público en contra después del numerito del otro día en Niza.











